Agustín Delgado representa fielmente los principios rectores de su generación, la del 68, y ha sido un poeta, que pese a su importancia, su decisiva participación en la poesía de los 60, ha sido preterido por diferentes motivos, por promociones muy bien consolidadas de poetas que contaron con un férreo poder editorial; por encontrarse su obra primera desmadejándose de la alargada influencia socialrealista, que se vio superada en su segunda obra, Nueve rayas de tiza, y olvidado completamente en su tercer poemario: Cancionero civil. Tríptico de capital importancia en la poesía española de finales de los sesenta que precede a las corrientes que van a llegar en los setenta, pero que algunos autores ya supieron prefigurar en su obra. Me propongo estudiar estos tres primeros libros, debido sobre todo al espacio que llevaría hacerlo de toda su producción y por querer también articular en tres tiempos su obra. La primera, tres libros: El silencio, Nueve rayas de tiza y Cancionero civil; e...