Ir al contenido principal
OPIARIO
por Álvaro de Campos

Al señor Mario de Sá Carneiro




Fragmentos

Antes del opio mi alma ya estaba enferma.
Sentir la vida reconforta y debillita
Y yo voy buscando en el  opio consolador
Un Oriente al oriente del Oriente.

Esta vida a bordo ha de matarme.
Son días  solo de fiebre en la cabeza
Y por más que busque hasta enfermar
Ya no encuentro el muelle para adaptarme.

Mi vida son como surcos de oro,
Pliegues donde la vergüenza es una caída
E incluso la misma alegría es el ganglio de mis males
en una paradójica y astral incompetencia.

Por un mecanismo de desastres,
Un engranaje con ruedas falsas,
Yo tengo visiones de cadalsos
en un jardín de flores volátiles, sin tallos.

Me tambaleo a través de las labores
de una vida interior de encajes y esmaltes.
Tengo la impresión  de tener en casa el puñal
con que el Precursor fue degollado.

Estoy pagando un crimen encontrado en una maleta
Que cometió un abuelo mío con refinamiento,
Tengo los nervios en la horca,
Y caí en el opio como en una zanja.




Versión de Joaquín Fabrellas

Comentarios

Entradas populares de este blog

Góngora y el 27.

-->
Luis de Góngora y la influencia en el 27. Joaquín Fabrellas Jiménez
En las Soledades, el protagonista nos presenta un mundo artificial, como decía Salinas, el poeta revive la realidad, dotándola de nuevos matices y significados. En efecto, la obra de Góngora es una tabla, un decorado. Parte del vacío y prolifera en un mundo abigarrado, hacinado. Nadie se sorprende de ver al viajero. Todos los personajes que aparecen en el poema se muestran al náufrago como personajes de tapiz, a punto de ser pintados; lo que ven los ojos del náufrago es lo que escribe Góngora. La obra tiene espíritu discursivo. Y crítico. La obra de Góngora propone un modelo de conducta ante la sociedad. El náufrago, como el propio poeta, ha conocido los secretos de la Corte y la vida en la gran ciudad. Ambos conocen las presiones, los servilismos, las briegas a las que se debían hacer frente para pertenecer a esa oligarquía basada en el nacimiento afortunado y en la manutención y disfrute de ciertas hereda…
Las voces indomables Manuel Lombardo Duro

Colección Caja de formas, nº 5. Piedra Papel Libros. Jaén. 2017.


Portada, contraportada y solapas del libro de Manuel Lombardo Duro.
La poesía de Lombardo Duro nace siempre de la paradoja ante la necesidad de expresar el silencio del que surge yel acabamiento del mismo al escribir el poema. Poesía que enfrenta la acción y la inacción, la palabra y el silencio, el lenguaje y el caos en el que se origina la obra de Lombardo. Texto que violenta sus propias bases expresivas, se decanta hacia la pureza sintáctica y hacia un léxico que bordea los límites del conocimiento y el vacío; la poesía como concepto con el que expresar la nada.
El mundo sensible de Lombardo le sirve como correlato a su poesía, su mundo no existe, está en suspenso. El lenguaje lo constata, su texto es el silencio. Bascula entre el latido de la nada y la pulsión de lo dicho. Su discurso es por tanto reflexivo, la reflexión meditativa es la única forma de enfrentarse al poema. Su p…
Francisco Ferrer Lerín. Nora Peb. Tusquets Editores.
2ª parte de Familias como la mía. Francisco Ferrer Lerín con los poetas Juan Manuel Molina Damiani, Pedro Luis Casanova, Joaquín Fabrellas , Aurora Liébana y Antonio Erena Camacho. Foto: Fátima Linares. Jaén, mayo de 2017.


Los esconjuraderos de la memoria.


Sí, FFL se mueve como sierpe por la memoria, se arrastra, retrocede, muda de piel, y, a veces, se la inventa. Porque Nora Peb es un pacto con la memoria y con la ficción, con la aflicción de haber perdido la memoria y con la conjura de quien mienta a los demonios para no volver a verlos, ni a revivirlos, por eso el espíritu de la letra se los inventa una y otra vez, como diría Aníbal Núñez sobre la escritura: “lo que para el lector es un poema de siete versos, para el poeta son siete veces setenta fantasmas que tienen que volver a vivir de nuevo.”
De ahí: esconjurar, exorcizar en el espacio inerte del texto, su pureza encantada de silencio para que no vuelva a ser más el vacío que invoca…