Ir al contenido principal

JOAQUÍN MARCO, Barcelona, 1935. Poeta perteneciente a la generación del medio siglo.

CRIMEN NÚMERO 4
Si sigues el camino de las acacias , entre el jazmín dulzón
hasta las piscina verdeclaro del fondo
contemplarás, sin testigos, el cuerpo flotante
de la rubia, desnuda, las manos extendidas buscando las imposibles algas,
la dulce curva de la cadera izquierda levemente hundida
y el muslo bronceado como un remo.

Pero es de noche y la luna se refleja viciosa sobre el agua;
los grillos han abierto la carne de la noche.
El perfume es cada vez más intenso, como a orquídeas.

Si buscas alrededor de la oxidada escalerilla, ya en la hierba,
a la luz de la linterna, hallarás la pistola asesina,
podrás seguir los pasos de unos grandes zapatos,
demasiado ostensibles, claros y permanentes.

Espera el acecho, en la oscuridad,
al asesino, del que se ice
que vuelve siempre al lugar del crimen.
Si ello es cierto, no acabará la noche sin contemplar su rostro,
sin comprender la verdad de una muerte tan cruel, inútil, aunque bella.

Enciende el cigarrillo que ilumina tus ojos,
mas deja de temblar. Penetra la humedad en el cuerpo aterido.
Cabe esperar tan solo, aguardar en silencio.
Dulce es la melodía lejana que llega desde la casa vecina.
Las acacias han movido pausadamente otra música.


De Algunos crímenes y otros poemas,1971.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las voces indomables Manuel Lombardo Duro

Colección Caja de formas, nº 5. Piedra Papel Libros. Jaén. 2017.


Portada, contraportada y solapas del libro de Manuel Lombardo Duro.
La poesía de Lombardo Duro nace siempre de la paradoja ante la necesidad de expresar el silencio del que surge yel acabamiento del mismo al escribir el poema. Poesía que enfrenta la acción y la inacción, la palabra y el silencio, el lenguaje y el caos en el que se origina la obra de Lombardo. Texto que violenta sus propias bases expresivas, se decanta hacia la pureza sintáctica y hacia un léxico que bordea los límites del conocimiento y el vacío; la poesía como concepto con el que expresar la nada.
El mundo sensible de Lombardo le sirve como correlato a su poesía, su mundo no existe, está en suspenso. El lenguaje lo constata, su texto es el silencio. Bascula entre el latido de la nada y la pulsión de lo dicho. Su discurso es por tanto reflexivo, la reflexión meditativa es la única forma de enfrentarse al poema. Su p…

A las ruinas del Palacio de Jabalquinto en Baeza

Y el viejo sentado a la puerta
en humilde silla de anea,
daba la entrada al palacio
sin palabras vacías, sin anuncios
a los visitantes ausentes,
tan solo su mirada hueca
de quien crecer ha visto en la piedra
el musgo dormido,
y a la ruina del tiempo pronunciar
el olvido, su nombre condenado
de la historia y la fama,
el silencio que alberga aquí su ruido
insondable de tinta,
nadie requiere la ruina o su forma
pobre cuando era solo piedra,
y el zaguán permite ahora el  ensueño
sobre trazos gastados, suave sombra,
duerme adentro la luz cerrada en claustro
de abrojos, nada y polvo:
la heráldica, escudos, escaleras,
oh su cielo, las risas, ¿qué se hicieron?,
¿dónde están las hermosas mujeres,
sus hombres, la clara belleza anónima,
recorriendo estos pasillos?
Ropas caídas en noches de alcoba,
todo ahora es su miseria y gusano,
hueso callado de la traición
del tiempo inefable,
pues su tiempo abre y guarda el espanto.
Donde ayer hubo brillo hoy solo queda
su ceniza creciendo para el cardo.
Ho…

Pliegos del Condestable

Soneto que dirige la hermosa Carmen de Montilla a su anónimo enamorado, en cuitas de amor quejándose del despecho sufrido. Año 1616.

Pues es mi cuerpo ahora carne inerte,
solo sombra, la piel acariciada
de tu mano que prende por la nada
su rastro; la mirada busca verte

de nuevo, donde el lecho no confunde
la noche herida, fue lejano el vuelo
del ave que guardar solía, cielo
que aúna su recuerdo mientras se hunde

en la noche mi cuerpo con su herida,
rescata el dulce llanto, su alta dicha
no predice el destino, usurpa vida

cruel, lágrima cogiste a mi lamento,
vano fue mi dolor, el daño duro,
pues todo acaba en un sutil tormento.