Ir al contenido principal

Función de las hojas

Y ¿a qué vienen ahora los colores,
en este tiempo último de otro año?,
y,  ¿cuál es la función de su penumbra,
las hojas escondidas de la luz?

Manta humilde es en ellas el estío,
cuando su leve tacto no soporta
el cruel rigor del julio más salvaje,
su sangre transparente, savia fértil

incendiará su luz, allí descansa
el aire de tu tiempo detenido
al margen del camino, donde enciende
la sombra carmesí, el paso triste

en el resto amarillo de los campos,
cubriendo su paisaje desolado,
tintan ocre los árboles su sombra,
esta oscura función de su secreto:

seamos solo su  silencio ahora,
sus matices traidores de un otoño,
una huella de su vida inmarcesible
al saber que seremos su ceniza.

J. Fabrellas

Comentarios

Entradas populares de este blog

Góngora y el 27.

-->
Luis de Góngora y la influencia en el 27. Joaquín Fabrellas Jiménez
En las Soledades, el protagonista nos presenta un mundo artificial, como decía Salinas, el poeta revive la realidad, dotándola de nuevos matices y significados. En efecto, la obra de Góngora es una tabla, un decorado. Parte del vacío y prolifera en un mundo abigarrado, hacinado. Nadie se sorprende de ver al viajero. Todos los personajes que aparecen en el poema se muestran al náufrago como personajes de tapiz, a punto de ser pintados; lo que ven los ojos del náufrago es lo que escribe Góngora. La obra tiene espíritu discursivo. Y crítico. La obra de Góngora propone un modelo de conducta ante la sociedad. El náufrago, como el propio poeta, ha conocido los secretos de la Corte y la vida en la gran ciudad. Ambos conocen las presiones, los servilismos, las briegas a las que se debían hacer frente para pertenecer a esa oligarquía basada en el nacimiento afortunado y en la manutención y disfrute de ciertas hereda…

Arthur Rimbaud: a contracorriente

José Pastor. Cuaderno de veredas. Piedra Papel Libros. Jaén. 2016.

Segundo trabajo de José Pastor. Tercera entrega de "Caja de formas" de la audaz PiedraPapel.
Conocí a Jose hace algunos lustros, cuando yo comencé a colaborar con ediciones RaRo de Rakel Rodríguez y esa forma punki y kamikaze de hacer poesía y ediciones, sin importar los beneficios, mirando a la cara a los pasmados de la cosa poética y editorial, cuando ellos decían: no van a durar mucho, y ahí está todavía Rakel con innumerables títulos publicados en su Cabo de Gata.
Pero hay que irse un poco más atrás, a cuando  compartimos un fin de semana donde se mezcló lo más underground de la poesía jiennense-granadina y leímos poemas, relatos, y, más importante, acabamos con toda la cerveza de un pueblo hermosísimo, bello Cástaras donde Jose nos acogió en su seno alpujarreño, en su casa pensión  junto a Carlos, el biólogo que nos introdujo en un mundo de pájaros y especies desconocidos para nosotros en aquella juvent…