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KRIMINALROMAN, de Justo Navarro, en Mi vida social. Ed. Pre-Textos.

Era la juventud un estado moral: veíamos
la muerte desde lejos, de broma, como en esas
películas que juegan con el asesinato
y la mutilación y los efectos
especiales, auque recuerdo que ya entonces mi madre
se había ahogado en la piscina. No
la vi. Vi a mi padre, vestido, salir del agua,
y lo veo de vez en cuando todavía.
Sé que murió también, pero lo olvida
alguna tarde, y viene. Se me acerca,
pregunta por su nombre.

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