¿Por qué no me gusta Gran Hermano ? O, ¿por qué no me gusta que me llamen tonto? Segunda parte. Joaquín Fabrellas Jiménez Como decíamos ayer, este programa es elegido por una minoría interesada en su propio beneficio para una mayoría que "sufre" las consecuencias de este tipo de programas, y eso es manipulación. El debate es el mismo:¿Tenemos la televisión que nos merecemos?, o, ¿no dan otra cosa y por eso lo veo? Como dije antes, las posibilidades de las plataformas televisivas son casi innumerables, en cuanto a calidad y contenidos. Es difícil creer la sentencia del público de "no dan otra cosa". Eso es conformismo. Quizá el auténtico debate esté en los contenidos de las cadenas en cuanto al entretenimiento. En un momento como el actual en que las redes sociales imperan, se debería poder permitir la elección por parte de los usuarios en los nuevos contenidos de los programas televisivos. Una reflexión mínima: ¿Qué fue de los programas musicales en televisión?...
La realidad era solo el espejo