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Sextina. Joaquín Fabrellas

Sextina que dirige el clérigo Antonio de Aldana, a una desconocida mujer, acaso eterno femenino, quizá Virgen, quizá hembra que no conoce, pero intuye.

Hermosa herida


1.-

El tiempo se demora  raudo en sombra  
y cumple su palabra de miseria,
si hay verdad en labios que te nombran,
el tiempo es falso amigo en la memoria,
feliz de tu materia arrepentida:
luz: recorre el camino a la fortuna.


2.-

Deja el aire, tu viento a la fortuna.
Sí: eras feliz, piel, la luz, la sombra
entrando en dulce rapto, la memoria
expande el nombre de la arrepentida
noche, volando el día que te nombran,
rauda escapa ahorrando tu miseria.




3.-

De los labios, la piel es la miseria;
si a ti te duelen en dulce fortuna,
estás parada en el secreto, sombra
de los días azules, la memoria
de lo vivo tan bello, arrepentida
enamorada, sola si te nombran.



4.-

Y convertida en voz si a ti te nombran.
¿Eras feliz materia arrepentida?
Verdad en labios que demoran sombra,
el camino recorre la fortuna.
Feliz el tiempo cumple la miseria,
herida verdad es ya la memoria.




5.-

El tiempo gris, la nada en la memoria,
deja en el aire, triste la fortuna,
los días son secreto si te nombran,
en la herida es la nada si miseria
acorde al dulce daño de una sombra:
mas es tu cuerpo carne arrepentida.


6.-


Tú, múltiple misterio, arrepentida,
dulce daño, dolor altivo es sombra:
voz, carne y piel , la luz, oh la miseria
de vencerte sutil, final: te nombran
de otros, ajena, lejos la fortuna,
aliento vivo y móvil: tu memoria.


Contera

La memoria es la vida arrepentida,
la miseria, caricia de fortuna,
huyendo si te nombran: rauda sombra.




Joaquín Fabrellas

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