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ESPAÑA CAÑÍ. 
Con motivo de la Exposición  de José Fernández Ríos.
Guillermo Fernández Rojano. Doctor en Filosofía y Letras.

INTOXICACIÓN DE LA REALIDAD

Transparencia de lo frecuente mediante uso y agotamiento. El algoritmo pone algunas limitaciones en la señal y en el espectro resultante. Por ejemplo: la señal del objeto del que se toman muestras, y que va a ser transformado, debe estar compuesto, al menos, de un número de muestras igual a una potencia de dos. Tan solo así es posible la intervención sobre la "bota" y su homónimo; el "mono"-volumen y su homónimo simiesco, la transformación de sus significantes necrosados en objetos soportables, en gesto amable para los dioses y los vecinos. Mirada entre lo kitsch y lo camp. La domesticación desde la perversión, la inversión o la similitud del término con otros. Para los lectores no avezados: a "motocicleta" se le añade una hache y forma "motochicleta". Y si  intercambiáramos "h" por "l" (para los avezados, metátesis) diría, siguiendo el juego planteado por José F. Ríos, "motoclicheta", convirtiéndose en "cliché", formando parte de un objeto que deforma el cliché como reproductor adoptado por el arte académico para prolongarse en su dominio de los principios lógicos y morales del arte. O la transgresión: un estuche de lujo es utilizado para contener y transportar una azada. Acto por el cual la herramienta es revalorizada a categoría de instrumento, cuando parecía que la azada intentaba ridiculizar al lujo del embalaje.

Sin embargo, lo kitsch como"arte subjetivo, cambiante y orientado contra la opresiva estructura del poder". Adorno expone que "el kitsch es parodia de la catarsis, y también parodia de la conciencia estética". Un castillo de naipes funciona como soporte para que los elementos decorativos que componen los altares hogareños se perpetúen en el tiempo halagando, como dijimos a dioses y a visitantes.


Los años han convertido la nimiedad de la vida y la esterilidad de la belleza, de sujetos de pensamiento, en objetos sin cifrar, pero con más significados, mediante la operación de multiplicar el significado oficial por un número "n" de sujetos, con lo que el significante se difumina, siendo tan solo posible calcular su valor dependiendo del prestigio de quien lo emite, prestigio que supone una valoración previa aleatoria.


Los sujetos pasivos (los visitantes a una exposición) se vuelven actuantes al serles introducidas ciertas sustancias extrañas que modifican la configuración de las relaciones entre los elementos que forman el mito. Y, posiblemente, antes de que la voz recoja los huesos que han aparecido sobre la mesa de la cocina, y antes de que la imagen descoyuntada sirva de pista, se preguntarán: ¿quién está tocándole el culo a mi guitarra?, ¿quién está silbando?, ¿quién canta?, ¿quién ha cambiado esta pieza de sitio?, ¿quién está quemando los pellejos que protegían mi lógica de la confusión?, ¿quién viola a los ancianos y y le arranca la lengua a las niñas?, ¿quién ha dicho pata cuando es mango? Sobra la explicación de que ambos términos son partes alargadas o estrechas con un extremo libre; o sea, "extremidad". Y, ¿qué ocurrirá si la pata (o el mango) estuviera fabricada de hueso de mango? Fruslería muy apropiada como procedimiento de márketing, en caso de que el tenista Nadal decidiera adoptar el diseño, con un bordado en sus cuerdas representando al toro de Osborne, publicitando así un producto tan español como el jamón ibérico.


Por lo tanto, cuando los visitantes comprueban que las líneas de los espectros atómicos poseen una estructura tan delicada que llegan a verse como alucinación fragmentada de sí mismos (ya convertidos en actores o personajes, o "actantes", según término creado por Lucien Tesnière), tienen que inyectarse más sustancias hasta dar con una imagen fija que los haga sentirse indivisibles. De esta manera podrán hallar el número cuántico que les afecta directamente a la hora de establecer sus relaciones sexuales con el poder resolutivo.


Finalmente, la situación y el aspecto son los habituales, teniendo en cuenta el efecto de los meridianos, la calidad del somnífero y las relaciones carnales entre miembros de la misma familia o la lucha virtual entre elementos reluctantes: dos latidos con cuenta atrás, el goteo de dos masas constreñidas intercambiándose información hasta conseguir constituirse en dos campos magnéticos que se atraen y se repelen. Asociación por disociación o a la inversa.

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