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Poesía jienense actual

La isla de Siltolá, editorial sevillana que está revolucionando el panorama poético español en los últimos años, ya que no cesa de editar a un amplio catálogo de autores avalados por diferentes publicaciones de prestigio nacional, además de poseer una colección de aforismos, novela, ensayo y nouvelle, que convierten a esta editorial en un referente para los lectores, gacias a la gran labor de Javier Sánchez Menéndez, editor de Siltolá.

En el caso de Jaén, La isla de Siltolá ya publicó hace cosa de un año Nombres escritos en la corteza de los árboles, con una reseña en este blog del poemario de Ángel Rodríguez, libro dedicado a los amores del yo poético, ese diario sentimental que nos va vertebrando en lo erótico en nuestra vida.
Este año ha sido el turno de Elena Felíu, Isabel Tejada y Pedro Luis Casanova, que han debutado con esta editorial con los siguientes títulos: Poemas en el margen, Los sitios conocidos y Fósforo blanco; los tres proceden de una poesía muy diferente, los tres dueños de una potente vena poética muy depurada después de otras publicaciones que respaldan la labor de estos autores.

En el caso de Elena Felíu, Poemas en el margen supone una incursión en una poesía minimalista, que tiende hacia la pureza poética y que se aproxima al silencio, la depuración del verso, la eliminación de todo accidente y la llegada a una poesía de carácter reflexivo, que ha sufrido un ajustado viaje de precisión y ajuste poéticos para mostrarnos una poesía depurada y que traduce el difícil paso de la experiencia poética  a la palabra, Elena Felíu hace de esa difícil transferibilidad de lo poético una delicia estética en lo artístico.

 FACULTAD

Con un ligero roce
del cuerpo exacto
el don emerge.

De Poemas en el margen.


El poemario de Isabel Tejada Los sitios conocidos es otro hallazgo poético ya que su propuesta  es muy original debido a un tratamiento del verso que acomete un continuum en los primeros poemas del libro que se dividen en apartados pero cuyo tema es el mismo, un monólogo interior de la autora que repasa los aspectos sentimentales del yo poético que se va desnudando y revistiendo de capas en un diálogo con el lector mantenido a lo largo del poemario. Un texto que trata de recomponer esa figura poliédrica que te da el reflejo del yo más profundo  a la manera de La mujer rota  de Simone de Beauvoir, porque ese es también uno de los temas del poemario: la mujer en la actualidad, el espacio que ocupa, su erotismo, el lugar de lo femenino ante la insuficiente clasificación en nuestra sociedad demasiado tipificada.

He hecho de mi paciencia un verbo
Voy siendo ala para nadie.

De Los sitios conocidos

El tercer trabajo poético de Casanova, Fósforo blanco, nos da una buena muestra de su poesía y es el resultado de un concienzudo trabajo de casi diez años con diferentes transformaciones del material poético presentado, de la disposición de los poemas y la calibración de las palabras, incluso del título de esta obra cambió para convertirse en el actual,  porque Casanova construye así su original mundo donde la palabra se hace destello poético y acierto. Una poesía que concede tanta importancia a la belleza como al contenido, el tema es siempre parecido: la denuncia  por la falta de lo que nos prometieron, la felicidad impuesta por un consumismo mal entendido en una sociedad esclerotizada y bipolar que solo canta su decadencia, su punto de no retorno hacia el abismo.
Puede verse la huella de sus maestros, la poesía de Diego Jesús Jiménez, Agustín Delgado o Antonio Gamoneda. Poesía en estado puro la de Casanova.

Trazo memoria de tu cuerpo
deslizando su seda hacia el tobillo
el espejo en tus senos poderosamente húmedos...

De "Cuerpo raso", en Fósforo blanco.

Celebremos estas tres publicaciones de Siltolá .

Joaquín Fabrellas

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