Literatura rebelde. Rebelde literatura. Joaquín Fabrellas. Me gustan los híbridos. O como diría Debicki, las zonas de indeterminación. En definitiva, es una forma de nombrar lo inclasificable . Siempre me ha atraído lo difícil en la literatura y he detestado todo aquello que sonase a fácil, a predecible, a best seller, a pesar de que algunos puedan destacar por haber alcanzado cierta entidad literaria parecida a la calidad, pero ese no es el motivo de este artículo, sino otro diferente: lo raro, lo inclasificado, para lo cual bucearé algo en la historia de la literatura española. Un ejemplo de literatura rara sería El libro de Buen Amor, una mezcla de cantos, poemas, cuentos con intención moralizadora pero enunciado desde el otro lado, es decir, desde el conocimiento del pecado, literatura más goliardesca que pía, escrita por un clérigo del cual poco se puede decir, y del que yo dudo que existiese, este libro es una especie de cajón desastre que se inventaron algunos críticos tra...