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LA ISLA DE SILTOLÁ: "República del aire" de Joaquín Fabrellas

LA ISLA DE SILTOLÁ: "República del aire" de Joaquín Fabrellas: Título: República del aire Autor: Joaquín Fabrellas Ediciones de La Isla de Siltolá Colección TIERRA , nº 58 (Poesía) Sevill...

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Góngora y el 27.

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Luis de Góngora y la influencia en el 27. Joaquín Fabrellas Jiménez
En las Soledades, el protagonista nos presenta un mundo artificial, como decía Salinas, el poeta revive la realidad, dotándola de nuevos matices y significados. En efecto, la obra de Góngora es una tabla, un decorado. Parte del vacío y prolifera en un mundo abigarrado, hacinado. Nadie se sorprende de ver al viajero. Todos los personajes que aparecen en el poema se muestran al náufrago como personajes de tapiz, a punto de ser pintados; lo que ven los ojos del náufrago es lo que escribe Góngora. La obra tiene espíritu discursivo. Y crítico. La obra de Góngora propone un modelo de conducta ante la sociedad. El náufrago, como el propio poeta, ha conocido los secretos de la Corte y la vida en la gran ciudad. Ambos conocen las presiones, los servilismos, las briegas a las que se debían hacer frente para pertenecer a esa oligarquía basada en el nacimiento afortunado y en la manutención y disfrute de ciertas hereda…

Leda y el cisne. Pliegos del Condestable.

Pliegos del Condestable.

El  zoólogo Miranda de San Pedro escribe unas liras en admiración tanto de la poesía renacentista como del ave cisne que en mucho admiraba.
(1578? ) La fecha está borrada por una mancha de humedad. Por el lenguaje utilizado y la influencia de san Juan en las liras de San Pedro, parece ser que pertenecen a esta fecha, al residir el carmelita en Jaén, pudiendo haber entrado en conocimiento con nuestro zoólogo-poeta que estudiaba la fauna de unos humedales cercanos.




El cisne tuerce el cuello
buscando, de la mujer, el ardiente
sexo, muestra su bello
cuerpo, que aún caliente,
espera del aire, mentira hiriente.

Casi en piedra, de furia,
ella se acuesta así en breve lecho
de la pasión, espuria,
para el cuerpo maltrecho,
y de un cisne gozar a su despecho.

Del placer, su lamento,
engendrados de un golpe desmedido,
el dolor del tormento,
de la angustia ha ya huido
y el amor era largo cometido.

Cansar ninfas sabía,
fuera primero el cisne bestia dura,
y aún antes, solía
t…

Arthur Rimbaud: a contracorriente