29 de febrero Joaquín Fabrellas Perdonen que no me haya acordado de celebrar con ustedes el día de Andalucía, de no haber cantado un himno que suena a decorado falso. Un día que tiene poco o nada que celebrar mientras se olviden las cifras reales de nuestra Andalucía: la inmigración que llega a nuestras costas y que crea ciudadanos de segunda o de tercera, el paro metódico que nos asola desde hace tiempo toda vez que Andalucía no es la cacareada meca industrial que los políticos nos quieren vender, sino que es una región pobre que depende de las ayudas a la agricultura y que en especial asola a nuestra provincia, sí, la de los aceituneros altivos, esa que olvidan en Sevilla una y otra vez, esa que pierde el tren, y no es una frase hecha, es que cada vez hay menos trenes en la provincia mientras el AVE se aleja cada vez más de la entrada natural e histórica a Andalucía, Despeñaperros... Esa Andalucía oriental que desde el hispacentralismo sevillano se empeñan en enviar al ostrac...
La realidad era solo el espejo