Elecciones II Joaquín Fabrellas, publicado en Viva Jaén el 25/2/2015 Treinta y cinco años en el poder es demasiado para un partido político, sea del signo que sea. Juega con la memoria de los ciudadanos, juega a esconderse en la maraña de la historia más reciente mediante una manipulación sostenida por los medios de comunicación enlazados con el poder de turno. Amenaza con la promesa de que viene el lobo, el lobo suele tener los colores del otro partido, el otro, que también intenta gobernar: ese hermano mellizo que acusa a papá de lo que ha hecho mal el hermano jugando con las hormigas, haciéndole sufrir al gato. Los hermanos mellizos que se visten bien cuando viene visita o van a ver a la abuela que es la que tiene el dinero y por eso se portan como los niños bien que son. Cantan canciones cogidos de la mano, como solo saben hacer los que se odian para conseguir lo que quieren. Treinta y cinco años en el poder es una dictadura después de otra dictadura, digan lo que ...
La realidad era solo el espejo