Ir al contenido principal

Entradas

Viñals, la pulcritud del lenguaje . Retomo ahora la lectura de un poemario de José Viñals publicado en 7 i mig, en el año 1998, prologado por el poeta Guillermo Fernández Rojano: Animales, amores, parajes y blasfemias. Su lectura me devuelve la imagen de un Viñals borroso por el humo, inmóvil al final del largo pasillo, sosteniendo una copa de balón, apurando un Torres en la habitación repleta de libros y Bach sonando, la gran mesa de madera, el último libro leído y unas cuartillas sobre las que improvisaba algo. En una parte de ese salón destacaba el cuerpo abstracto y gris del telar de Martha, sus tapices ocupaban gran parte de las paredes: una mezcla de imágenes surrealistas que confeccionaba con una técnica ancestral. Recuerdo a la hija Andrea que sonreía desde su cuarto. Oigo ahora el habla pulcra de Viñals, su marcado deje argentino, la única persona que he conocido que distinguiese aún entre la ll y la y griega, su fiel homenaje al lengu...

Fámulo o la fabulación lírica

Fotografía de Francisco Ferrer Lerín. Tomada de la revista Caminos de Pakistán. Antonio Viñuales Sánchez. Si fámulo significa sirviente, quizá esta propuesta de Francisco Ferrer Lerín interprete su obra como un servicio a la lírica, un ejercicio que ofrece una propuesta como un iniciado que sacrifica y mienta unas palabras únicas, no dichas al azar, siguiendo una secreta nomenclatura que haga de cada poema una pieza insobornable frente al tiempo y a pesar del tiempo. Ferrer Lerín procede de una excelsa corriente de poetas inclasificables en los que cabría citar a: Agustín Delgado, Aníbal Núñez, José-Miguel Ullán, Ricardo Defarges, Manuel Lombardo Duro, Diego Jesús Jiménez, poetas que eligieron la iconoclastia frente a la mayoría pop que degeneró en los fuegos de artificio que confunden la causa de la poesía con el efecto de lo poético; Ferrer Lerín como poeta heterodoxo frente a una ortodoxia achampanada que no supo encauzar todo el engaste lírico de una corriente...

Función de las hojas. Antología personal.

Estertor en las piedras. Jaén. 2003 . Se trata de un libro primero de un poeta joven, quizá demasiado. La primera experiencia poética. La toma de contacto con los grandes temas poéticos: el amor, la muerte, el arte, una influencia marcada de la poesía granadina, de Javier Egea, de García Montero, Miguel D'Ors que marcaron las lecturas del joven poeta en Granada, en donde estudiaba la licenciatura de Filología Hispánica. Poema- prólogo: Me conocéis me habéis visto en el estiércol caído la imagen repetida de vuestra imagen el murmullo de la muchedumbre que pasea su hastío esa tristeza que emana de los cuerpos la incandescencia y el sonrojo de caras hermosas y a veces arrugadas el silbo del viento en la cumbre soy el hombre en la cumbre de espaldas al  mundo cada cabello desordenado soy el relincho del caballo en la fatiga el látigo acorde con el sufrimiento la música triste y la mano helada la tiniebla que rodea al leproso y al moribundo la alegría en la tristeza ...
Tierra . Guillermo Fernández Rojano. Taller Clandestino de las Letras. Castellón. 2015. Tierra es el tercer volumen de la trilogía del mismo título que reúne los tres últimos poemarios de Guillermo Fernández Rojano, donde se unen las obsesiones del autor, estructurándose como rebeldía a lo establecido, desde la resistencia del lenguaje, toda vez que el lenguaje toma el pulso a la voz más frágil y pura: el hombre que se convierte en pueblo, un pueblo no maleado en la obra de Rojano, que procede de lo natural, que habita los espacios dejados tras el pacto con la civilización y que sabe su función de guardián frente a las manipulaciones ya inscritas desde antiguo, desde la sociedad posfeudal; el hombre de Rojano habita unos espacios puros, tanto en la naturaleza como en la ideología, en el plano real y en el metafórico, una poesía idealista ante tanto ataque post-industrial que trata de despojar al hombre de la larga noche de las batallas, todo el conocimiento heredado, la sangr...
Me encontré en un camino apartado con un perro descomunal y salvaje. Decidí seguir mi camino sin apartarme y sin temor. El perro hizo lo mismo. Nos cruzamos a una distancia prudencial y mirándonos por el rabillo del ojo. Cuando ya habían pasado unos metros, miré hacia atrás para asegurarme. El perro había hecho lo mismo y los dos descubrimos que ambos aún teníamos el miedo en los ojos.
Miguel Floriano Quizá el fervor. La Isla de Siltolá. Sevilla. 2015. Miguel Floriano, (Oviedo, 1992), cuenta con otros títulos como Diablos y virtudes y Tratado de identidad, aparece además en las antologías: Re-generación, a cargo de José Luis Morante, de la editorial Valparaíso, y Nacer en otro tiempo  preparada por Miguel Floriano junto al poeta Antonio Rivero Machina. Su última obra ha aparecido recientemente en Renacimiento: Claudicaciones. Sorprende Miguel Floriano porque se dan en él como poeta cualidades que pocos poetas poseen,  al menos, con tal juventud; después cumple unos factores poco comunes en la lírica actual, el uso de las formas medidas y la maestría al usarlas, maestría que pocos manejan con  soltura toda vez  que requiere de una serie de lecturas clásicas que no suelen hacer los jóvenes poetas ahora,  que  parecen seguir una suerte de poesía intuitiva y de experiencia de extrañamiento ante el mundo que los rodea y los at...
Estío, sol candente, grillo oscuro  invisible chicharra, lagartija en la grieta,  música continua de la luz, El autillo noble, perros latiendo en el aire dudoso de la noche , El polvo cubre el paisaje con un nuevo alfabeto de humo, rumor del agua lejana Engaña a las ranas sin fuente,  zarza ardiendo sin fuego: El  verano es lo invariable Lo que es igual a su sueño Desdibujado de amor y sombra. J.Fabrellas